Quienes permanecen mucho tiempo sentados, enfrentan problemas de hemorroides, afección sumamente molesta que de no atenderse a tiempo puede traer complicaciones a la salud, la vida moderna requiere que permanezcamos mucho tiempo frente a la computadora o sentados en el auto y en casa frente al televisor. Un poco de ejercicio físico diario y una alimentación sana nos evitarán muchos problemas de salud, como al que nos hemos referido en esta ocasión.
Por la zona en que se desarrollan, al igual que las enfermedades presentes en el área genital (infecciones vaginales, inflamación de próstata o papilomavirus, entre otras), las hemorroides son frecuentemente motivo de vergüenza y, por tanto, de falta de atención por parte de un médico especialista -proctólogo-. Se acude a éste cuando la afección es avanzada y el tratamiento requiere muchos cuidados, pero ¿qué son?
Efectuar esfuerzos más allá de lo normal, tal vez por estreñimiento, levantar un objeto demasiado pesado o permanecer de pie o sentado por largos periodos provoca aumento en la presión al interior del abdomen, lo que acarrea que las arterias a las que no referimos se dilaten o inflamen. Los problemas empiezan cuando las venas pierden su elasticidad y no regresan a su dimensión normal, manteniéndose hinchadas durante mucho tiempo.
Una de las principales causas por las que se padece hemorroides es el estreñimiento, ya que al forzar el paso de las heces se comprimen las venas de recto y ano, inflamándolas. Aunque parezca paradójico, también la diarrea y los alimentos muy condimentados o con picante pueden producirlas a causa de la irritación. No es raro que en las últimas semanas del embarazo se presenten, así como en personas con sobrepeso; sin embargo, con frecuencia hay predisposición a heredar el riesgo. El nerviosismo o estrés es una causa muy común, pues se produce tensión al interior del abdomen que inflama las venas hemorroidales.
Una hemorroide que no recibe tratamiento, al paso del tiempo puede llegar a producir fístulas, es decir, especie de túneles entre el recto y la piel que se encuentra alrededor de éste u otros órganos vecinos (como uretra o vagina), las cuales requerirán de varias cirugías para poder corregirlas.
CONSEJOSModificar la dieta para evitar estreñimiento y exceso de peso. Lo ideal son todos aquellos alimentos que contengan fibra, como pan o tortilla de harina integral, verdura o fruta que puedan comerse con cáscara, a fin de reblandecer la materia fecal, lo que también se consigue al beber más agua de lo habitual. Lo que debe evitarse son irritantes y condimentos como chiles, especias y aderezos, ajo, perejil, cebolla y mostaza, vinagre, café, chocolate, té negro o de canela, alcohol, así como las frutas no maduras o ácidas como naranja, limón, mandarina, toronja, piña y las que tienen mucho hueso, como tuna, fresa o guayaba.
Para controlar la inflamación puede aplicarse hielo o compresas frías, y luego darse baños calientes en la zona 2 o 3 veces al día, con lo que se logra aliviar el dolor, aunque lo más recomendable es utilizar una de las múltiples pomadas desinflamatorias de venta libre que ofrece el mercado farmacéutico.
El siguiente paso es evitar permanecer muchas horas sentado o de pie y realizar ejercicio físico de bajo impacto, como caminar al menos 20 minutos al día, bicicleta (sin apoyarse en el asiento) o natación, lo que también ayudará a disminuir el estrés y a mejorar la circulación sanguínea.